
Soy residente en la Unión Europea.
Me voy a ir de viaje a otro país de la Unión un fin de semana, unos días…
Me saco la Tarjeta Sanitaria Europea, y listo, ya estoy cubierto por la sanidad.
¡OJO! Esto no es así (o no «tan asín», que dirían algunos).
La EHIC (Tarjeta Sanitaria Europea) permite acceder a la sanidad pública en los países del Espacio Económico Europeo y Suiza, pero su cobertura es limitada y puede dejar al viajero expuesto a gastos inesperados, ya que lo que te cubre es «atención médica pública en las mismas condiciones que los ciudadanos locales del país que visitas. Si un tratamiento es gratuito en ese país, lo será también para el viajero».
Es decir, que si vas a un país que tiene copagos para sus ciudadanos, tendrás que realizar ese copago.
Si vas a un país que solo cubre la primera visita y luego tiene gastos adicionales al tratamiento si se necesita para sus ciudadanos, debes pagarlos.
Además no incluye repatriaciones médicas en caso de que debas ser repatriado por un problema de salud (y ya sabemos de casos desgraciadamente y no solo en la UE si no en otros países del mundo de españoles que sufren un accidente grave y no llevan seguro médico, y exigimos al gobierno que se gaste un montón de pasta en traerle de vuelta al país).
Y la tarjeta Sanitaria obviamente solo sirve para hospitales públicos del país que se visita (en algunos casos son muy reducidos).
BONUS PACK: Por supuesto obviamente no cubre cancelación del viaje por un problema de salud.
Pregunta:
Entonces, Maestro Yoda…¿Debo sacarme un seguro médico de viaje también si me voy de fiesta a Ámsterdam el fin de semana?
Respuesta:
Respuesta buscar en tu interior ser lo que debes hacer, mi querido Padawan. ????