Este tour es perfecto para cualquier motero que quiera experimentar la emoción de conducir por paisajes realmente espectaculares. Si tienes una lista de rutas épicas que “hay que hacer antes de morir”, esta definitivamente debe estar en ella. Puedes venir solo o disfrutarlo más aún con pareja. Algunos días son más cortos, otros un poco más largos, pero siempre por asfalto y siempre con paisajes inolvidables.
Llegada a Portland, OREGON
La chispa se enciende. El equipo de 30mps te recibiremos en el hotel de Portland. Instálate y descansa un poco. Más tarde nos reuniremos con el resto del grupo para el briefing y la cena de bienvenida. Portland es una ciudad vibrante y creativa, rodeada de volcanes dormidos y bosques infinitos. Esta noche no dormimos: soñamos despiertos.
Portland – Astoria, OR
Desayunamos, recogemos las motos… ¡Y comienza la aventura! Carreteras abiertas, olor a bosque, y un final de película en el pueblo donde se rodó Los Goonies. El viaje arranca entre montañas verdes, ríos que parecen espejos y el susurro de los pinos. En Astoria, el océano nos recibe con su brisa salada.
Astoria → Florence, OR
La costa de Oregón se despliega en todo su esplendor: acantilados, faros y playas infinitas. Rodamos junto al Pacífico como si siguiéramos un poema, atravesando pueblos costeros con alma y carreteras que parecen hechas solo para nosotros. La sonrisa motera no se te quitará en todo el día.
Florence → Eureka, CA
Bienvenidos a California. El ritmo cambia, el alma se expande. Cruzamos la “frontera” y los colores cambian. El viento huele distinto. Nos adentramos en el lado más salvaje de California, donde la carretera se convierte en protagonista.
Eureka → Mendocino, CA
Secuoyas gigantes y curvas entre la niebla. El alma de la ruta. Rodamos entre los árboles más altos del planeta. Hay algo místico en este tramo, como si el bosque nos susurrara sus secretos más antiguos y sus árboles se giraran para observar nuestro pasar.
Mendocino → Tiburon, CA
Pueblos pequeños, vino local y una llegada mágica frente a la bahía de San Francisco. El día huele a mar y a uva. Cruzamos puentes, saboreamos el silencio y abrazamos la belleza de la sencillez. Aquí pasaremos dos noches junto a la bahía, con la gran ciudad de San Francisco justo frente a nosotros.
San Francisco, CA (día libre)
Nuestros “caballos” se merecen un descanso… y nuestros traseros también. Hoy tienes el día totalmente libre. Puedes ir en el ferry para disfrutar de unas vistas únicas y explorar San Francisco, Alcatraz… Sentirlo. Hoy el motor descansa, pero el alma no. La ciudad es tuya: icónica, caótica, hermosa. La vida urbana también puede ser épica. Aprovecha para comer y cenar en algún sitio especial.
Tiburon → Morro Bay, CA
El Big Sur como telón de fondo — uno de los tramos más legendarios del planeta. No hay carretera más poética que esta. Acantilados, olas rompiendo abajo, gaviotas suspendidas en el viento. Hoy, la libertad tiene forma de curva infinita.
Morro Bay → Ojai, CA
Colinas suaves, luz dorada, pueblos creativos. Ojai nos espera al final del día. La costa gira hacia el interior y el desierto comienza a insinuar su presencia. Rodamos por paisajes de película y llegamos a un rincón mágico lleno de energía, arte y calma.
Ojai → Long Beach, CA
Último día: entramos en Los Ángeles por la puerta grande. Ya no somos los mismos. Cada kilómetro nos ha dejado una huella. La llegada a Long Beach es simplemente épica, con el sol cayendo sobre nosotros y el corazón acelerado por tener un sueño más cumplido y uno menos por cumplir.
Vuelta a casa…o no!
Hoy toca volver a casa o, si has decidido quedarte un poco más, disfrútalo. Lo que es seguro es que ya no eres la misma persona que salió de Portland. El viaje termina, pero la historia continúa. Porque esto ha sido una muesca en el revólver. Otra. Y aún queda espacio para muchas más.